En el año que empieza a cerrar, la industria veterinaria argentina está calculando una caída en las ventas que oscila entre el 8% y 11%, en comparación a 2023.
Así se escuchó en el marco de la Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina, donde el presidente de la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove), Sean Scally, compartió las estadísticas del mercado local en 2024 y analizó las distintas variables a considerar el año próximo.
Más allá de este escenario de retracción en la operatoria comercial, el directivo destacó que hay una recuperación leve en ventas, con una tendencia mayor en el segmento de animales de compañía.
LA INDUSTRIA VETERINARIA EN ARGENTINA
Tomando como base las empresas nucleadas en Caprove -un 60% de la industria- los números son alentadores para el sector. Para 2024, la facturación estimada se ubica sobre los U$S 700 millones, una mejora interanual de 28%.
Scally describió que en el mercado interno, las ventas se componen por un 66% de fármacos generales, 26% de biológicos y 8% de aditivos. “Del total de biológicos, 60% corresponde a aves y cerdos, 30% a bovinos y 10% a animales de compañía”.
Sin embargo, al analizar el volumen de negocios en términos de unidades, estiman una caída del 8% en fármacos y del 11% en biológicos, con lo cual el total del mercado, incluyendo a toda la industria, marca una baja del 7%.
En relación a los biológicos, en bovinos se observa una retroceso del 11% en productos, y en el caso de animales de compañía trepó al 14%.
“Esto es debido a que animales de compañía están más relacionado con el consumo masivo, que fue el que más impactó, no solo en la industria veterinaria, sino en el resto de las industrias”, agregó el ejecutivo.
En el caso de antiparasitarios para animales de compañía, si bien se esperaba un freno en las ventas, a partir de septiembre el ritmo comenzó a mejorar.
BUENAS PERSPECTIVAS PARA 2025
No obstante esta foto negativa, la mirada hacia adelante es optimista: la baja en los índices de inflación constituyen el punto de partida para pensar en un mejor 2025.
“Es importante mencionar que nosotros seguimos creciendo en unidades, hemos tenido crecimientos a lo largo de los últimos cinco años y lamentablemente en el 2024, con argumentos muy sólidos, podemos decir que vamos a caer un 7% y esperamos que en el 2025 se recupere”, analizó el ejecutivo.
El titular de Caprove aseguró que el 2024 tuvo complicaciones, en referencia a las restricciones de importaciones en materia prima y en productos terminado. “El año comenzó un poco trabado, pero ahora los niveles de stock en los canales comerciales han bajado”, afirmó.,
En un escenario de variables macroeconómicas más ordenadas, señaló que uno de los puntos a cuidar será la rotación de los stocks.
“Estamos trabajando cada uno cumpliendo su rol en la cadena de comercialización, entramos en una etapa de tener que mirar un poco más profundo cómo vamos a hacer crecer el mercado, de poder brindar los productos de innovación, los servicios, la logística en términos de cómo llegan los productos a los distintos clientes”, remarcó.
De todos modos, insistió en que “definitivamente en 2025 lo que estamos viendo en Caprove es que tenemos que focalizarnos y volver a las bases, en lo que tiene que ver con la generación de demanda, y en la oportunidad que hay en poder incrementar nuestros volúmenes de unidades de venta”.
Y concluyó: “Deberíamos cuidar la industria, porque independientemente de los roles que cada uno cumple, es nuestra industria y es importante para ello, cuando hablamos precios, yo hablaría de rentabilidad, que sea la adecuada para continuar invirtiendo, ya sea desde nuevos vehículos para logística hasta nuevas moléculas, en investigación y en desarrollo para poder seguir creciendo”.