Brasil demoró el ingreso de partidas de vino argentino por cuestiones formales y, a través de la prensa, insiste en que los brasileños están siendo invadidos por productos de baja calidad.
La cuestión mereció una reunión en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, de la que participaron representantes de los gobiernos de Mendoza y San Juan además de la Unión Vitivinícola Argentina y la Corporación Vitinícola Argentina.
La ministra de Economía mendocina, Laura Montero, precisó a Infocampo que “algunas de las demoras” en el ingreso de vino argentino comprendieron a nueve contenedores de dos bodegas de la región y que en se analizó la estrategia a utilizar en el encuentro que en julio se mantendrá con las autoridades brasileñas.
Indicó que se conformará un grupo técnico e insistió en la necesidad de efectuar “una complementación con la oferta brasileña, en la que podamos no tener restricciones al ingreso”.
Los brasileños adujeron que en uno de los casos faltaba el número de registro de la bodega para poder ingresar el vino. Una de las partidas lleva 20 días esperando pasar la frontera, con las pérdidas que ello trae aparejado.